lunes, 23 de septiembre de 2013

inviernos 89-90

Entrecomillados, encerrados, para que nunca salgan a disiparse, nunca.
Al enemigo ni agua, nada darle al que no dio nada.


"Que mis ojos delaten lo que quieran, que mis manos griten mis secretos, pero mi boca que no diga una palabra, que solo me sientas como en sueños, rendida ante ti y esclavizada, llorando por tu piel de naranja terciopelo, suspirando por tu amor que desconozco. Pero que ni una palabra escape de mis labios, que no sepas por mi que te deseo."

"Como me arrastras las pupilas con tus ojos..."

"De color canela tienes los cabellos tiernos y la piel, del color de calabazas, entre hueca y amarilla. Con las ganas de reír a sangre abierta, de colgar tu dulce boca, donde solo yo pueda comerla."

"Se fueron los profundos pasos de tu voz, al margen de tus miradas blancas trepadoras. Se fueron los pasos de tu voz, ahondando el equilibrio de mis versos. Se fueron al fin para evitarme la obsesión maldita de tu cuerpo, de tu figura estrecha y amarilla. Tu indiferencia cadenciosa que me abate."

"No me sirvió la magia negra contigo. Te desangraste solo y a escondidas, hambriento de pedazos de ti sobre el olvido."

"En mi mesa solo quedas tu despedazado, solo unas cuantas imágenes sueltas en papeles amarillos. Ya no me recuerdas nada. Las palabras te han olvidado. Nunca mas sabré como se escribe tu nombre."

"No, yo no lo estoy, no. Aunque padezca los síntomas de amor encarnizado. Solo es que hace tiempo que pierdo las batallas que desato, desafiando con palabras mi fragil calma. Es solo que me ganan cada vez mas los calores a los fríos planteamientos que sostengo, y difuminan los contornos suavemente, y no se donde estoy yo y donde los poemas que compongo, y donde aquellos ojos que describo, y donde mi razón cuando los veo."

"Si, sueño contigo, pesadillas. A marchas forzadas me trasciendes, hiriéndole la calma con tus ojos, con tu voz que a veces me aproximas, girandome el deseo hacia tus graves tonos encantados.
Inevitablemente te sueño. Y ya no puedo esperar otra cosa que temblar mis caderas al nombrarte, que llorar en silencio por no romperme, que escuchar tus risas y acatar lo que tiene mandado ya mi suerte. Seguir tus pasos que son míos e introducirte en mi por no matarte."

"Te quito mis sonrisas como flores. Marchito sus colores para ti. Te quito mi dolor y mis secretos. Y te doy de mi lo que mereces. La mano fría que te ensene el camino de ida sin retorno, un odio que ahora me carcome y que mañana no sera sino ausencia."

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